Nuestra Historia

“Somo me hizo regresar mi infancia”

Me crie entre tablas de surf y arena en los pies.

Mi padre fue uno de aquellos locos pioneros del surf que empezaron a cabalgar las olas del cantábrico. Asi que de niña, los fines de semana, los pasaba con mi familia, y otras familias amigas que iniciaban la misma aventura. Éramos niños criados en la libertad que da el aire libre. Entre pinos, playa, olas, puestas de sol, risas y ensaladilla rusa de aquel somo de los 60, 70 y 80.

Mi vida transcurrió por muchos sitios cuando acabo mi niñez. A cientos de km de mi playa. Al volver a Cantabria era Somo donde quería estar.

La Crepería

 

Apareció la idea de “una crepería”. Pequeña, con alma, con cariño. Con mucha curiosidad de saber de otros sueños. Un sitio donde la gente también nos dejara sus historias de ¡¡Ummmmm que rico!!, y de su día en la playa. Pusimos el árbol de los deseos. Cientos de ellos colgaban de sus ramas…

Primero un local de 27 mts. Dentro de él, ¡puf! almacén, cocina, las planchas de las creperas, una pequeña barra con una olla de barro llena de chocolate, una cafetera de casa, el árbol de los deseos y la preciosa caja de guardar historias. Realmente era la extensión de casa. Familiar, acogedor… Todo muy pequeño, menos los creps.

¡Gustó! Las sonrisas y las sugerencias nos animaron a crecer, y tres años más tarde la crepería se trasladó a un precioso local más grande y luminoso. Ya permite disfrutar de lo que compartimos, durante todo el año.

El Local

 

Palos de playa, cristales de colores y ánimos acompañan el nuevo proyecto. Comienza también un compromiso; El dar cabida a todo tipo de gente. A los que tienen problemas para disfrutar cosas dulces y saladas por intolerancias.

Empieza el proyecto “sin gluten”, que nos trae al equipo a formarnos en alergias alimenticias. También trabajábamos sin huevo desde el principio. Nos gusta ese campo. La satisfacción personal es grande. Conectamos con gente de este sector que nos ayudan y nos animan. Nuestra ilusión es hacer de este proyecto algo con personalidad propia, con alma.

Nos damos cuenta que por el tipo de ambiente y oferta que tenemos llegan hasta nosotros un público con necesidades que no se cubren en otro lugar. Desde grupos de gente muy joven que puede tomar un zumo o una merienda con toda tranquilidad, pasando por parejas jóvenes, surfers, familias, grupos de amigos. En ocasiones se juntan padres e hijos que vienen por separado y coinciden…

Se convierte en un lugar de referencia en Somo para gente que busca un ambiente sano.

Estamos contentos. El futuro nos espera, y nos vamos hacia el con ganas y fuerza.

El Local

 

Palos de playa, cristales de colores y ánimos acompañan el nuevo proyecto. Comienza también un compromiso; El dar cabida a todo tipo de gente. A los que tienen problemas para disfrutar cosas dulces y saladas por intolerancias.

Empieza el proyecto “sin gluten”, que nos trae al equipo a formarnos en alergias alimenticias. También trabajábamos sin huevo desde el principio. Nos gusta ese campo. La satisfacción personal es grande. Conectamos con gente de este sector que nos ayudan y nos animan. Nuestra ilusión es hacer de este proyecto algo con personalidad propia, con alma.

Nos damos cuenta que por el tipo de ambiente y oferta que tenemos llegan hasta nosotros un público con necesidades que no se cubren en otro lugar. Desde grupos de gente muy joven que puede tomar un zumo o una merienda con toda tranquilidad, pasando por parejas jóvenes, surfers, familias, grupos de amigos. En ocasiones se juntan padres e hijos que vienen por separado y coinciden…

Se convierte en un lugar de referencia en Somo para gente que busca un ambiente sano.

Estamos contentos. El futuro nos espera, y nos vamos hacia el con ganas y fuerza.

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